Turismo rural


Tuvimos que salir corriendo tío, CORRIENDO.
¿Y nadie dijo nada? No, todos se quedaron callados y muy quietos, viendo la situación. Nosotros repetimos una y otra vez que no estábamos haciendo nada malo, que eso no era pecado, que teníamos el mismo derecho que el resto de la gente a visitar aquello. Pero no hubo manera. Pero es que lo sigo sin comprender, ¿qué estábais haciendo exactamente cuando aquel tío os sorprendió? No era un tío, era el cura de la iglesia de aquel pueblo y nosotros estábamos paseando mientras veíamos el retablo, las vidrieras y los santos típicos de aquella zona… nada de besos que uno hasta puede entender que molesten en sitios como ese. ¿Y entonces cómo lo supo? Creo que en algún momento estuvimos dados de la mano, es algo instintivo, lazos de pareja. Por dios, que estamos en el siglo XXI. Sí, eso le dije yo… pero no hubo forma… y finalmente nos tuvimos que largar. A mí si me pasa eso, me muero. Eso pensaba yo, pero a la mañana siguiente, cuando nos íbamos del pueblo, pronto, estaba amaneciendo, al pasar por el Club vimos cómo el cura salía de allí como si nada… y nos vio, claro que nos vio y entonces él se puso a correr mientras se levantaba las faldas para no tropezarse. Pero se tropezó. Vaya, si ya lo decía yo: los curas o hijosdeputa o puteros. O ambas cosas.

Nota: La fotografía original se llama Turismo Rursal-Serra do Gerês 2004 y es de Chloris Vivyane L. Tavares

Los canales de información y el caso @ajpaniagua

Ayer vivimos un día terrible, realmente terrible. A eso de las 3 de la tarde, mientras estaba comiendo, me enteré de lo sucedido en Barajas, pronto me di cuenta de que era algo más que “humo” y tanto por Twitter como por el hilo en MediaVida me fui enterando de lo sucedido… y la verdad es que este tipo de accidentes siempre me han impactado mucho (como a todos, imagino).

Aún recuerdo el 11M como si fuera ayer mismo… y eso que han pasado muchos años. Recuerdo que llovía, que la Cadena Ser estaba puesta en la cocina de mi casa como todas las mañanas, que apenas se sabía nada de lo sucedido a esa hora (las 8-8:30 de la mañana, imagino). También recuerdo que ese día tuvimos una clase de geografía especial, teníamos que ir por la ciudad contestando preguntas (sí, una chorrada) y al entrar al quiosco de siempre, donde todos los recreos íbamos desde hacía 3 años, la cara se nos cambió a todos. El horror había llegado a nosotros y eso que estábamos a centenares de kilómetros de lo ocurrido: estaban llevando los cuerpos al IFEMA, nadie dijo en voz alta lo que algunos pensábamos pero ya todos dábamos por hecho que la excursión que teníamos el día siguiente, el 12 de marzo, se había suspendido… íbamos a ir a Madrid, al IFEMA, nos llevaban a conocer las diferentes opciones para las carreras… pero ese día todo se volvió como la lluvia. No lo recuerdo bien, pero imagino que fue aquella tarde la manifestación silenciosa, recuerdo verlo en la CNN, millones de personas en toda España salieron a la calle. Nosotros también aunque no lo dieran en la tele.

Hace más de un año, una maldita explosión en una mañana tranquila me dio un vuelco al corazón. A dos minutos de casa. En mi ciudad, en mi barrio.

Ayer por la mañana tal y como recoge Patoroco en su blog, Regu twitteó algo que horas después veríamos en los periódicos locales:

Sí, parece que los medios están cambiando. Parece que la web 2.0 sirve para algo más que decir lo que estamos haciendo.

Y ayer otra vez, lejos pero cerca. Pegados al ordenador, leyendo lo que decían los grandes periódicos. Tengo dos amigos que viven en Palma de Mallorca, hace no demasiado tiempo yo estuve allí y tengo bastantes conocidos que viajan mucho y siempre están por Barajas. Lejos pero cerca. Al otro lado de la pantalla.

Es cierto que muchos medios han estado haciendo “negocio” con el suceso, pero hay algo peor: el reírse de lo que está pasando, reírse del sufrimiento de mucha gente, reírse de los más de 150 cuerpos que yacen sin vida en el asfalto. Y eso no tiene nombre.

Sé que la mayoría de la gente conoce en mayor o menor medida Twitter, pero para los que no lo conozcan diré que es un “mini-blog” de 140 caracteres en el que cada uno va escribiendo lo que está haciendo en ese momento o lo que le pase por la cabeza y cada uno puede seguir a otras personas y así ver sus actualizaciones.
Una de las personas a las que yo seguía (nótese el pasado) era a Arturo J. Paniagua. Y la verdad es que no sé muy bien el motivo, pero uno acaba agregando a la gente con la que sus otros contactos hablan o se refieren… y aunque jamás he tenido ningún contacto con Arturo la verdad es que es un tipo “famoso” dentro de la blogosfera (a día de hoy tiene 1300 followers en Twitter,  yo mil menos, para que los que no sepan del tema, se puedan hacer a la idea). Pues bien, ayer, ese día terrible, @ajpaniagua escribió lo siguiente:

Sí, no estáis leyendo mal, no, la imagen no está trucada… no, él no es un insensible desconocido que vive al otro lado del mundo… sino alguien que vive en Madrid, a un par de kilómetros y mientras toda España está pegada al televisor o a su monitor, dice esas palabras, esa fina ironía, según dicen, aunque me he pasado precisamente toda la tarde con la parte de un trabajo que habla de la ironía… y eso no es.

Lógicamente las críticas no han tardado en aparecer en media blogosfera y él mismo se vio obligado a escribir una entrada en su blog aunque lo cierto es que no había una disculpa en sus palabras y quitó todo lo que ya había escrito y puso una sincera disculpa, aunque sinceramente: 1. Escribe burradas en twitter 2. El mundo se le echa encima 3. Escribe en su blog y NO se disculpa 4. El mundo se le echa encima 5. Pide disculpas  ¿no es un poco “tarde” para disculparse? Bueno, nunca es tarde para disculparse, pero lo lógico es que la entrada que está ahora fuera la que hubiera escrito por primera vez, no que tuviera que actualizar debido a los comentarios que estaba recibiendo.

Yo por mi parte he dejado de seguir a @ajpaniagua en twitter, creo que sus comentarios desafortunados lo merecen. Y sí, “está perdonado” con su actualización de su blog, pero me sigue pareciendo “muy fuerte” que alguien se pueda reír con la desgracia ajena y más cuando está sucediendo. Imagino que cuando vaya al EBE le vea por ahí, ¿se atreverá a hacer chistes sobre el maltrato a la mujer? Esperemos que no.

Otros muchos blogs recogen mucho mejor que yo lo sucedido, aunque me resistía a no comentarlo, podéis echar un vistazo a el blog de Alchapar, el de Lord Zoltan, el siempre ingenioso blog de Puta Murcia y el de Kialaya.

¿Y vosotros qué pensáis? ¿Unos simples comentarios desafortunados? ¿Se debe bromear con estas cosas?

P.D: En ocasiones es mejor permanencer callado y parecer gilipollas que abrir la boca y…

Como el último bizcocho de la caja

Perfectamente podría ser el título de una canción de Manos de Topo o de Love of Lesbian, pero no, al menos aún no es así. Hace un rato en una conversación que uno tiene a las 3 de la mañana (de todo menos normal) yo he dicho esa frase (sin pensarla) y al instante he comprendido que no era una frase cualquiera.

No estoy en una etapa creativa, ni por asomo escribo algo decente (creo que desde hace un año que no lo hago) y ahora mismo prefiero regalar esa frase a alguien, a cualquiera, a quien sea, antes que se quede olvidada en un cajón, como tantas otras cosas.

Y hablando de regalos… debo mencionar lo que está sucediendo en el blog Crónicas para decorar un vacío, donde desde hace unas semanas se está celebrando (?) la iniciativa La niebla cumple II, ¿y qué es eso? Pues si estáis intrigados, echad un vistazo a esta entrada donde el propio Xen lo explica de forma muy clarita. Yo ya he participado, aunque (de momento) sin suerte.

Y sí, sigo de resaca sonorámica y aún tardará en irse… y no me puedo quitar de la cabeza el concierto de Love of Lesbian y en particular una canción, Los colores de una sombra, que no sé si tendrá algo que ver con el título de esta entrada para el resto de los mortales, pero de una forma sutil y extraña para mí sí.

Y mientras esperamos el nuevo disco de los lesbianos, os dejo con una versión de Los colores de una sombra del concierto que se celebró en enero de este año en la Sala Apolo. Santi Balmes (Love of Lesbian) y Rubén Pozo (El chico con la espina en el costado, grupo que también me gusta) cantan para nosotros:


¿Comprenderás si te hablo así?
¿Te ofenderás? Lo conseguí.
Ya no eres más que sombras.

Sonorama 2008

Ya he vuelto. Tres noches fuera de casa, con la quechua como casa y en buena compañía. Con poca batería en el móvil, la voz gastada de tanto gritar, el estómago hecho polvo después del alcohol y el mal comer (ya se sabe que a mí no se me puede sacar de casa) y con muy buenos recuerdos.

Desde que el año pasado fuera a Benicàssim no había ido a ningún otro festival (si exceptuamos el Palencia Sonora 2008) y aunque la idea de volver a meterme en una tienda de campaña y ducharme con agua fría no me hacía especial gracia, el excelente cartel del Sonorama de este año, su precio relativamente barato (unos 50€) y que está “al lado de casa” lo hacía un candidato totalmente viable.

El jueves por la tarde (demasiado tarde) salimos en coche desde Valladolid, llegamos tarde, demasiado tarde… se nos hizo de noche. Nada más llegar nos encontramos con una pareja que había venido desde Benicàssim a Aranda, muy majos ellos. Después quedamos con Daniel y la verdad es que resultó ser un tipo muy agradable, para que luego digan que las redes sociales no sirven para nada. Corriendo nos fuimos hasta el recinto, aunque desgraciadamente no llegamos a ver a Standstill, así que directos al escenario principal a ver a Lucas 15 (el grupo de Xel Pereda y Nacho Vegas) y aunque ya había tenido la oportunidad de verlos en directo en el Teatro Cervantes, lo cierto es que no me gustó la actuación y no porque no lo hicieran bien (que exceptuando un pequeño problema del Xel con la guitarra todo fue perfecto) sino porque el escenario principal de un gran festival no es el lugar adecuado para escuchar las versiones del cancionero asturiano y no lo es por dos motivos: el lugar adecuado es una sala pequeña / bar (con humo) o incluso un teatro o auditorio… pero el “ruido” de un gran escenario hace que no funcione como debería; y también porque la gente -desgraciadamente- no se sabía las canciones. Y yo gocé como la primera vez al escuchar ‘Teresina‘. Después estuvimos viendo un rato a The Right Ons y el cansancio y sobre todo ir en manga corta con el fresco arandino… hicieron que nos retiráramos para el camping a cenar y a beber un rato.

El viernes estuvimos viendo por la mañana a Dinero y a Russian Red: no había escuchado nada de los primeros, pero había oído muy buenas críticas y ya había visto a Lourdes Hernández en directo hacía un par de meses y al igual que con el concierto de Lucas 15, la plaza del trigo no era la mejor (por la acústica y la poca gente que cabe). Después a buscar algo de comer, cosa imposible en un día festivo como ese, así que vuelta al camping (en el autobús gratuito que Art de Troya puso a disposición de los asistentes) y a prepararse para los que se venía a la noche.

Con el concierto de Facto Delafé suspendido (el motivo aquí) y la “desilusión” que se llevó Patoroco por ello en el cuerpo, llegamos tarde para ver a The Gift pero corriendo al escenario pequeño para ver a Niños Mutantes… aunque después de 15 minutos y no conocer ninguna de sus canciones uno empieza a sospechar que no eran ellos… y efectivamente, lo que estábamos viendo era a Cooper… y corriendo para el camping a beber algo (nótese que los precios dentro de los festivales son algo elevados y que no te dejan entrar con alcohol dentro…) y a cenar… así que adiós a Niños Mutantes y llegamos a tiempo para disfrutar y saltar como locos con Gogol Bordello… y es que aunque no te guste ese estilo el directo que tienen estos tíos es simplemente brutal, nunca había disfrutado tanto con un directo de un grupo que no idolatro especialmente. A finales de año estarán por España de nuevo y si tenéis la oportunidad de verlos en directo no os defraudarán. Sidonie hicieron su papel… ni más ni menos, fueron ellos, creídos y sobrados como siempre, pero correctos también. Y luego Nada Surf, el grupazo del Sonorama… y es que escuchar ‘Happy Kid‘ en directo no tiene precio, no lo tiene. Después de los conciertos en los recintos había en un recinto cubierto dj’s y demás, la idea era ir pero después de 20 minutos de cola y ver que la cosa no prosperaba, nos fuimos para el camping a descansar y a cuidarse la garganta.

Y por fin el sábado, por la mañana disfrutando de la actuación del “grupo de moda” Vetusta Morla en la plaza del trigo, con un gran directo aunque estábamos algo lejos para verlo bien.

Y despuéa a planear la tarde perfectamente, ya que no queríamos llevarnos sorpresas como el día anterior. Llegamos pronto para coger sitio para ver a mis queridos y amados Love of Lesbian, pero en su lugar estaban unos Fumestones bastante reguleros. Así que corriendo para coger sitio en el escenario principal para ver a Quique González y disfrutar del directo de su séptimo disco… y un gran directo, el público entregado y aunque se echaron de menos canciones “míticas” estuvo muy muy bien. Y corriendo y pisando gente nos fuimos Pat y yo para ver a Love of Lesbian, el grupo que más ilusión me hacía ver en directo… y no tengo palabras… geniales… sublimes… me quedé sin voz… disfruté como un enano y el gesto de dar paso a Iván Ferreiro al final de Shiwa les honra y mucho… Ojalá con la llegada de su nuevo trabajo sean reconocidos al nivel que se merecen… porque se lo merecen (y algunos ya lo saben).

Pasando de Ferreiro y al camping a cenar… y de vuelta para ver un concierto de Deluxe que no me acabó de gustar (supongo que comparando con el de Quique… no hay color) y luego a esperar a que Najwajean se subiera al escenario y nos cantara al oído ‘Crime‘, pero ni su actitud ni su voz se correspondían al cierre de un festival, no señor.

Me quedo con el buen rollo del festival, con los directos de Gogol Bordello y de Love of Lesbian, con la buena gente que hemos conocido, con las quechuas que se doblan, con los cachis a 5€ (aunque fueran de patatas), con volver a ver a viejas amigas después de mucho tiempo y con pasármelo bien y desconectar de la “gran ciudad” y de la cercanía de septiembre, el temible septiembre que ya está a la vuelta de la esquina.

Me quedo con las ganas de conocer a un par de personas, que entre los conciertos que uno quiere ver y que no se puede perder y la mierda de batería de mi HTC Touch Diamond, no pudo ser. Una verdadera pena. Y también me quedo con las ganas de haber bajado a las bodegas, otra vez será.

E intento olvidar cómo alguna gente no es como uno pensaba que era, parece que la educación no es uno de sus fuertes… pero bueno, es mejor enterarse de cómo son algunos antes que tarde, para saber luego actuar en consecuencia con ellos. ¿Acaso no es mejor así?

En definitiva: un gran festival, no es el Summercase o el FIB, pero merece la pena muy mucho disfrutar del frío arandino y del buen vino de la tierra. ¿El año que viene más y mejor? Quién sabe, ¿alguien más se apunta?

P.D: Sí, sigo afónico. Y no me importa lo más mínimo.
P.D2: No sé dónde leches se escondió el festival de cortos… pero yo me quedé sin ver Odio en pantalla grande y sin la promesa de hacer fotos para Clifor. Tirón de orejas para la organización.

Apagón tecnológico

Y no, no hablo de lo que ya están “sufriendo” en Soria (televisión únicamente digital -TDT- se acabó el analógico), sino de un cúmulo de sucesos que me ha pasado entre ayer y hoy y que me ha hecho reflexionar y motivarme a escribir en mi abandonado blog (cosas del verano, mil perdones).

El martes fui a comer a casa (Palencia) y tenía pensado que después de cenar, estaría más o menos así:

Con el Asus Eee Pc conectado a mi viejo monitor de 17”, con mi Creative Zen Stone Plus enchufado a él para escuchar música y mi HTC Touch Diamond con mi nueva tarjeta de Simyo enchufado a mi Eee Pc para estar conectado a Internet.

Pero la realidad fue esta:

Se me olvidó meter el cargador del Asus Eee Pc y como lo llevaba a media cargar en apenas una hora se apagó. La tarjeta de Simyo que recogí de correos resultó estar defectuosa y no pillaba la cobertura, así que me tocó llamar a un maldito 902 para explicarles mi problema y la solución que me dieron era que me mandaban otra (por “correo urgente”, a ver si es verdad, que la anterior tardó más de 10 días…).

Así que estuve sin ordenador y sin Internet… y hoy volviendo en el tren se me quedó sin batería el mp3 (se carga a través de un mini-usb, conectado al pc) así que salvo por el móvil, el apagón tecnológico llegó a mi vida.

Es curioso que el olvido de un simple cargador y el mal funcionamiento de una tarjeta SIM haga que uno se encuentre en una situación de “apagón”, supongo que un par de días desconectado del mundo (Internet) no es gran cosa, pero no tener ordenador para mí sí que supone un mayor esfuerzo, ya que estoy muy acostumbrado a estar todo el día viendo películas o series ahí, o escribiendo o leyendo cosas… para mí es un elemento (casi) imprescindible en mi vida diaria, por eso me compré el UMPC, para poder llevármelo a cualquier sitio.

¿Alguien más se siente “extraño” cuando los apagones tecnológicos le suceden?

Además, aprovecho esta entrada para comentar que mañana me iré a Aranda de Duero (Burgos), ya que allí se celebra el festival Sonorama al cual iré para disfrutar de grupos como Love of Lesbian, Niños Mutantes, Russian Red, Nada Surf, Quique González o Deluxe, entre otros muchos. Y como no tengo aún mi tarjeta de Simyo pues no podré conectarme vía móvil (que cool suena eso) para mirar el correo, así que hasta el domingo-lunes no podré contestar los e-mails ni leer los blogs amigos.

Disfrutad del verano, que queda poco, poco, poco.

Deseo

A ella le gusta sentirse deseada, le gusta sentirse querida, le gusta pensar que hay hombres (y algunas mujeres) que sueñan con ella mientras llegan al orgasmo. Se pone minifalda siempre que puede y un sujetador y  un escote que realcen el poco pecho que su delgado cuerpo soporta. Va todos los sábados a la misma discoteca y siempre en el mismo punto baila y desea con la mirada a todos los hombres que hay en ella.

Desde hace 13 meses tiene novio. Cualquier otra mujer estaría plenamente satisfecha con su relación, pero no ella. Él se dedica a escribir poemas de amor y se los vende a los extranjeros, como en aquella película donde las cosas siempre tenían que suceder antes del amanecer. Siempre ajeno a los deseos y debilidades de su mujer.

Pero a ella le gusta sentirse deseada, no puede evitarlo, es su gran virtud y defecto, el as y el envés de una misma moneda. Pero él se ha dado cuenta y comienzan las prohibiciones, las restricciones, el no te pongas eso, no quiero que quedes con él, llámame cuando llegues a casa.

Ella ya no sale de casa. Su novio está mucho más tranquilo ahora que su mujer está controlada. Él escribe mejores poemas y tiene más dinero con el que comprar lencería bonita para ella. Incluso de vez en cuando se lleva su vieja cámara y juegan con ella mientras sus cuerpos se buscan.

Ella ya no sale de casa, así todo es más fácil. Él está contento, seguro, dócil. Ella se pasea desnuda por su habitación, se ha comprado una webcam y ahora tiene un blog y muchos seguidores.

Nota: La fotografía original se llama solo soñar… y es de Carlos del Valle del Río.

Finales de julio

Nunca me ha gustado que julio se termine y puede parecer algo contradictorio, puesto que el día 31 cumplo años y supone el punto final al mes dedicado a Julio César. Pero el final de julio supone que ha pasado la mitad de mis vacaciones (suponiendo que tengo unos 2 meses -normalmente menos- de vacaciones, julio y agosto, ya que en septiembre soy adicto a los exámenes y hasta el día 15 no me veo libre, ahí tengo otros 15 días antes de comenzar en octubre las clases de nuevo) y lo que es peor, que en 15 días deberé empezar a ponerme en serio a estudiar (el 15 de agosto es la fecha tope para comenzar a estudiar, aunque este año el fin de semana del 14-16 estaré en Aranda de Duero, saltando como un loco en el Sonorama).

Que julio acabe no me gusta por otro motivo: si bien las primeras semanas de vacaciones me sirven para desconectar del agobio de las horas de biblioteca y apuntes, el resto de semanas (hasta ese fatídico 15 de agosto) el tiempo se vuelve más lento y agónico, las ciudades (castellanas) se vuelven más solitarias y el ruido y la vida no vuelve hasta la segunda quincena de agosto, que coincidiendo con mi semi-enclaustramiento, la gente regresa a casa y todo se viste de alegría y color para dar comienzo a las fiestas de Palencia (y posteriormente de Valladolid).

Este julio ha sido muy distinto al resto de julios, no sé si mejor o peor, simplemente distinto. Últimamente estoy desganado y los lectores habituales de este pequeño blog habrán notado que el número de actualizaciones ha disminuido notablemente, como también lo ha hecho -os lo puedo asegurar- el número de comentarios en otros blogs. Será que estoy de vacaciones.

Ya se lo he comentado a algunas personas, pero para los que no lo sepan estoy trabajando en mi pequeña guía sobre cantautores (llamada “Cantautores del siglo XXI”) y que en cuanto esté lista colgaré aquí y además la ofreceré para descargar en .pdf y con licencia Creative Commons para que cualquiera la pueda modificar a su gusto. Por cierto, acepto sugerencias de las nuevas figuras del panorama hispano para incluirlas (fijo que se me olvida más de una).

Y como estamos de vacaciones y tal vez esto lo estéis leyendo desde vuestro (ultra)portátil mientras estáis en una terraza o a través de vuestro móvil último modelo (yo no tengo iPhone 3G, pero tengo una HTC Diamond que me ha salido por 69€ gracias a Vodafone, ¡gracias!) qué mejor que acabar con un poco de música. En esta ocasión Pablo Moro (sí, estará en la guía, claro) con “El último vals” (y no, nada tiene que ver con el nuevo single de La Oreja de Van Gogh), canción que no me he quitado de la cabeza en las últimas semanas, y que casualmente su videoclip fue realizado por los chicos de Sr. Paraguas (incluida la señorita Castañón).

Y yo ayer en mi casa

Me lo recordó Natalia Menéndez, aunque no se me había olvidado, claro que no. Me lo perdí en el FIB de 2006 y en este FIB de 2008 (y en el Saturday Night Fiber que se celebró ayer). Morrissey, junto con Micah P. Hinson son algunos de mis particulares dioses. Y yo soy un hereje que irá al infierno.

Together

Ella prometió que se verían pronto, que pronto estarían juntos, que nada iba a detener ese amor surgido casi de la nada.

Ellos hablaban todas las noches, siempre estaban en contacto. ¿Estás bien? ¿Qué tal tu día? A cualquier cosa, por insignificante que pareciera a ojos de terceras personas, ellos la comentaban, la analizaban y decidían juntos, siempre juntos, cómo actuar.

Él juró que le sería fiel, que nada le haría cambiar de opinión, como en esa canción del primer disco de La Oreja de Van Gogh. Aquella sería su canción. Nada le haría cambiar de opinión, lo juró una y otra vez.

El Tiempo pasó y ellos seguían en contacto, cada vez más parecía que El Mundo tenía algo en contra de aquella perfecta unión. Lo siento, este verano no va a poder ser. Me han surgido planes. Y El Tiempo siguió abriendo brechas que no se acaban de cerrar. Oye, estoy cansado, ya hablamos el fin de semana.

Ella conoció a otro Él y El Mundo dejó de ser en 32 bits de profundidad. Nuevos amigos, la Universidad, El Tiempo que pasa rápido, tan rápido que parece que no da tiempo a mirar atrás. Ella conoció a muchos Ellos y se preguntó que qué había de malo en ser feliz por una noche.

Él conoció a otra Ella y luego a otra y otra y otra. Una noche conoció a otro Él pero Los Ojos que siempre miran le impidieron seguir adelante. Los amigos se marcharon tal como llegaron. El Mundo y El Tiempo se aliaron para hacer que las cosas más insignificantes salieran mal y es que Ella, la primera, no estaba allí para arreglar El Mundo aquella noche. Él se dio cuenta de que El Tiempo pasaba más deprisa y le hacía menos daño si Lo Otro corría por sus venas. El Mundo, se dio cuenta, era menos malo así.

Ella y Él son personajes reales.
El Mundo está protagonizado en esta ocasión por la Asociación de Amas de Casa Sin Fronteras.
El Tiempo está protagonizado por El Tiempo Real.
Los distintos Él, Ella y Ellos han sido posible gracias a la colaboración de amigos y familiares.
Los Ojos están protagonizados por vecinos y compañeros.
Lo Otro prefiere permanecer en el más absoluto anonimato.

Summertime

Llega el verano, los amigos se despiden y unos te dicen que se van al pueblo, a seguir una vieja tradición. Tú eres de ciudad, no puedes comprenderlo. Otros te restriegan una beca del Mec para chicos necesitados (hijos de médicos e hijos de… en la mayoría de los casos) para irse noventa días a un país germanoparlante. Auf Wiedersehen. Tu novia se va con sus padres a recorrer Europa en vuelos business class y luego un mes en el pueblo de su madre, donde en agosto no es raro que se ponga a nevar. Tú eres de ciudad, no puedes entenderlo. Y mientras tú acabas junio a principios de julio, con la cuenta corriente casi en negativo y debes decir que no con una sonrisa a esas vacaciones en apartahotel en Benidorm. Tío, ¿por que no vienes? Lo pasaremos genial. Y dos meses por delante en casa otra vez, tu madre diciéndote que tengas cuidado, que no vuelvas tarde a casa, que no bebas mucho. Hijo, no hace falta beber para divertirse. Tu padre llega a casa a eso de las tres, siesta de media hora y de nuevo a la calle, a cuidar la finca y a entretenerse con los animales, la tierra y arreglando cosas. ¿Pero de verdad que no quieres venir? Es que yo de esas cosas no entiendo, ya sabes, soy un chico de ciudad.

Nota: La fotografía original se llama Verano y es de rodolfo @bud.